miércoles, 21 de octubre de 2009


Los Evangelios Apócrifos


Los "Evangelios Apócrifos" en su mayoría fueron escritos después del siglo II de nuestra era, y fueron rechazados por la Iglesia por contener material contrario a la fe, esencialmente de carácter Gnóstico o Doscetista.
Existen más de 64 escritos, entre fragmentos y obras completas, los cuales han sido considerados apócrifos. Estos escritos buscaban ganar popularidad y para lograrlo utilizaban los nombres de alguno de los apóstoles e incluso por la misma Virgen María diciendo que ellos los habían escrito y por tanto, contenían cosas ciertas… pero esto no era verdad. Ya en el siglo II se hablaba de que, junto con los cuatro evangelios inspirados y recibidos como tales por la Iglesia, otras personas se lanzaron a escribir evangelios sin estar investidos de la Gracia del Espíritu Santo.

Fue necesario entonces que la Iglesia naciente discerniera qué escritos debían ser considerados auténticos y verdaderos y cuáles no. Así se estableció una lista de los libros auténticos, llamada CANON de las Escrituras en la que se establecía que el Antiguo Testamento estaba formado por 46 escritos y el Nuevo Testamento por 27 libros.

"Apócrifo"... ¿qué significa?

El termino "apócrifo" fue adoptado por la Iglesia para designar los libros cuyo autor era desconocido y por lo tanto no autorizado y que, al mismo tiempo desarrollaban temas ambiguos que no tenían solidez en su doctrina e incluían elementos contradictorios a la verdad revelada. Esto hizo que estos libros fueran considerados como "sospechosos" y en general poco recomendables.

Algunos ejemplos:

Uno de los escritos apócrifos más significativo es el llamado "Proto Evangelio de Santiago". Este escrito es el apócrifo más antiguo que se conserva íntegro y que más ha influido en las narraciones sobre la vida de María y de la infancia de Cristo.
Este escrito realizado por un desconocido, lo firmó y atribuyó a Santiago el Menor, con el fin de que alcanzara popularidad y prestigio. Se trata de una narración en forma de novela con tinte sensacionalista que se centra sobre todo en la vida de María.
Muchas de las escenas que narra son historias fantásticas están muy lejos de la realidad vivida por la Santísima Virgen, como por ejemplo, decía que era alimentada por los Ángeles, viviendo en una especie de monasterio en donde sus pies no tocaban el suelo al caminar.
Además presenta a José como un viejito viudoa quien se le encarga la custodia de María. Esto, aunque protege el pasaje bíblico, desencarna la realidad de la santa Pareja de Nazaret, ya que José, debió de haber sido un joven apuesto de unos 30 años y muy enamorado de la hermosa María. Tanto el nacimiento de Jesús como su infancia es narrada de manera novelesca y rodeada de un sinnúmero de milagros.

Otro ejemplo:

Sobre Tomás, existe dos escritos: uno llamado "Evangelio del Pseudo Tomás" y otro llamado "Evangelio de Tomás" .
El primero libro apócrifo, se refiere a la Infancia de Jesús. En él se ven fuertes influencias del hinduísmo ya que las narraciones de la infancia son muy parecidas a las de Krishna y Buda. No faltan tampoco acentos Gnósticos y mágicos para darle colorido al escrito. A pesar de esto no se puede negar el influjo que algunos pasajes de este escrito han dejado en la leyenda y en la Iconografía.

Por otro lado el Evangelio del Pseudo Tomás, podemos decir que es muy posible que se remonte al final del siglo II. En su escritura podemos ver muchos supuestos milagros realizados por Jesús en su infancia, y de su relación con los fariseos los cuales no son sino una proyección en retrospectiva de lo que fue su vida pública. Por otro lado presenta una imagen de Jesús rencorosa, en la cual, como si fuera un mago, usa de sus "poderes" para vengarse u obtener ventajas personales sobre algunas situaciones de la vida. Todo ésto hace del escrito en cuestión, una fábula que poco puede decir al cristiano, y puede, incluso llegar a crearse una imagen equivocada de la vida oculta de Jesús y con ella del ministerio realizado en su vida pública.

Y así...
Como podemos ver la mayoría de estos escritos en sus orígenes buscaron explicar algunos de los misterios del cristianismo, o fueron redactados para proteger algunas verdades de la Iglesia pero sin un fundamento teológico o histórico sólido. Por ello, aunque su lectura ha dado luz en algunas áreas de la Iglesia, el uso de estos por el común del pueblo, ha creado confusiones, mitos y creencias que en nada se acercan a la realidad histórica o evangélica.

Pero hay otros escritos... ahí van algunos nombres solo por cultura bíblica general.

Evangelio (gnóstico) de María Magdalena.
Los «Ágrapha» (sentencias de Jesús no escritas).
Protoevangelio de Santiago.
Evangelio del Pseudo Mateo.
Libro sobre la Natividad de María.
Evangelio del Pseudo Tomás.
Evangelio árabe de la Infancia.
Historia (copta) de José el Carpintero.
Evangelio armenio de la Infancia (extractos).
Evangelio de Pedro
Actas de Pilato (o Evangelio de Nicodemo).
Correspondencia entre Pilato y Tiberio.
Correspondencia entre Pilato y Herodes.
Declaración de José de Arimatea.
Evangelio de Bartolomé.
Narración del Pseudo José de Arimatea (Transitus A).